aburrimiento

 

Llega el verano, tiempo libre tanto para mayores (cuando disfrutan de las tan ansiadas vacaciones después de un año duro de trabajo) como para pequeños, pero ¿qué hacer cuando los más pequeños no saben cómo gestionar tanto tiempo libre? La mayoría de las veces no le damos solución a esa pregunta o les ignoramos o les reñimos diciendo: “¿cómo te puedes aburrir con todos los juguetes que tienes?”.

Y es que no se trata de los juguetes que tengas, sino de cómo los utilizas. Durante todo el año tienen un montón de actividades extraescolares, móviles, videojuegos… lo que hace que se sacien de ellos y le sigan aburriendo las mismas actividades, por ello el que se aburran denota el interés que tienen en aprender o hacer cosas nuevas. Como explica la psicóloga Verónica Corsini: «Para que el niño pueda ponerse en contacto con su deseo, con lo que quiere hacer y le gusta, es necesario que pase por un momento de no saber qué hacer. Es necesario que se aburra para que desee crear algo de manera activa. Y por activa me refiero a que el propio niño ponga en la actividad una parte de sí mismo. Esto genera una mayor autonomía respecto del adulto que lleva a una mayor seguridad, así como a tolerar la frustración de un modo más efectivo ya que puede reconocer sus propios recursos».

Porqué se aburren:

  • Pasan de tener una agenda muy bien estructurada durante el invierno, a darle total libertad con las 24 horas del día en verano, entonces cuando nadie le dice qué tiene que hacer no saben cómo gestionarse todo ese tiempo.
  • Tienen una exposición continuada y prolongada en el tiempo a muchas actividades, juguetes, videojuegos, tablets, etc. Esto hace que cuando llevan un mes de verano realizando esas actividades se cansen de la rutina.
  • Por otro lado, también está muy centralizado en las nuevas tecnologías las formas de divertirse de los/as niños/as hoy en día. Y esto le lleva a no inventar, crear, imaginar… todo le viene dado por la pantalla del aparato.

Nos pasa incluso a los mayores que muchas veces no sabemos dónde invertir nuestro tiempo libre, pues vamos a daros unas pautas para que sepamos cómo solucionar ese problema con nuestros/as hijos/as.

idea

  • Ya que tenemos flexibilidad de tareas y tiempo vamos a aprovechar en verano para potenciar las inteligencias múltiples (para conocer más sobre las inteligencias multiples pincha aquí). Vamos a jugar a los acertijos, a juegos de ortientación, búsqueda del tesoro… al aire libre, cantar, bailar, jugar al ajedrez, montar puzles, etc.
  • Darle prioridad a sus gustos y deseos y hacerlos/as participes a ellos/as de la elección de sus actividades veraniegas. Así tendrán más capacidad para organizar su tiempo cuando sean mayores.
  • Ir responsabilizándole de otras tareas cotidianas, que durante el invierno por falta de tiempo no lo hacemos. Por ejemplo, fregar platos en la terraza con barreños, limpiar el coche, cocinar (utilizando alguna aplicación del móvil de recetas), lavar al perro, plantar tomates o lechugas en el balcón, etc. Si hacemos que dentro de casa algunas tareas sean divertidas, será un factor muy motivador, creativo y un buen hábito de aprendizaje para durante el curso escolar.
  • Planificar actividades al aire libre, no solamente ir a la piscina, sino a qué jugar en la piscina, paseos por el campo aprendiendo sobre naturaleza y plantas, acudir a teatros, conciertos de música, etc. Porqué de alguna de estas actividades puede surgir algún deseo o interés especial que hasta ahora desconocía.

Lo que pretendemos es que no se le censure al niño por su reacción emocional de aburrimiento, sino de que nosotros/as seamos capaces de darle herramientas para que gestione su tiempo y no se frustre por no saber qué hacer, así conseguiremos que sean unos adultos capaces de disfrutar de su tiempo de ocio.